New York City en invierno
Disfruta de una escapada espectacular, en la gran manzana, aún si el termómetro indica 0° ❄️🥶
Disfruta de una escapada espectacular, en la gran manzana, aún si el termómetro indica 0° ❄️🥶
Muchos dirían que febrero no es el mejor mes para viajar, que el brillo navideño ya se fue, que el viento corta la piel y que las terrazas están vacías...
Pero ¡Hellou!… estamos hablando de la ciudad que nunca duerme… Las opciones sobran y, si vas con amigas, el frío se convierte en parte del mood.
Dicho esto, te comparto las experiencias indoor que vivimos durante nuestra estancia.
Claro que hay muchísimas más, pero como fue un viaje entre amigas, las tres participamos en la elección de cada plan. Y eso también hace la diferencia!
Ya en la gran mazana, nuestra primera parada fue en Midtown, en Bryant Park, donde nos dieron cita para iniciar el recorrido con un concepto muy auténtico: Tea Around Town.
El concepto de Tea Around Town es recorrer Manhattan en un bus panorámico de dos plantas, muy al estilo inglés, con música en vivo cantando canciones de Frank Sinatra, mientras disfrutas un buen té caliente y compartes bocadillos y pastelitos con tus amigas.
El contraste es inmediato: pasas del frío glacial del exterior a un espacio cálido donde Manhattan desfila frente a ti como si estuvieras en una película.
La experiencia es muy girly, muy instagrameable y por supuesto muy cozy… la forma perfecta de comenzar el viaje,sin el estrés de pasar frío ni estar corriendo.
Después del recorrido hicimos una pausa para un cocktail en Bryant Park, haciendo tiempo para nuestra siguiente reserva, porque eso sí, Nueva York exige energía… y sobre todo buena compañía.
De Midtown a Downtown… Lo que más me encanta de NYC es el contraste entre barrios, pasas de rascacielos ejecutivos a calles más estrechas, luces más cálidas y un vibe más underground en cuestión de minutos. Por eso, elegimos el Downtown y por supuesto cenar en Tao.
Tao es un restaurante asiático, un must en la ciudad, ya que es un clásico sobre todo si quieres sentirte como si fueras parte de una serie neoyorquina… Tiene un ambiente cálido, semi-oscuro, música cool, martinis, cosmopolitans, gente guapa, ya sé, todo muy cliché… pero me encanta!
Eso sí: no vayas con demasiada hambre, el lugar siempre está lleno y la comida se toma su tiempo en llegar. Ve con el mood correcto: pasartelo bien con tus friends y beber buenos drinks.
Para cerrar el día regresamos a Times Square, porque NYC también son luces, movimiento, ruido, energía... Fuimos por una última copa de champagne en el rooftop RT60 del Hard Rock Hotel mientras hacíamos recap de lo vivido en nuestro primer día: ¡por supuesto todo aprobado!
Al día siguiente nos movimos hacia el West Village.
El Village es otra cosa, calles pequeñas, escaleras de hierro forjado, edificios bajos… quienes crecimos con la icónica serie de la famosa columnista neoyorquina sabrán exactamente en donde estábamos…
Iniciamos con un brunch en Sveta , restaurante estilo europeo, en donde en febrero celebran el mes del amor y la amistad, así que aprovechamos para celebrar nuestro Galentine’s Day.
La decoración es un poco too much: osos de peluche, rosa rojas, corazones por doquier, quizás un poco excesivo casi rozando lo hortero, pero entre amigas resulta incluso divertido.
A pesar de tener reserva, nos tocó esperar, ya saben, no hay lugar en NYC que esté vacío, como compensación, el dueño nos regaló una botella de champagne. Y pocas cosas arreglan una espera como una copita bien fría.
Del West Village nos dirigimos a Midtown East para subir al SUMMIT One Vanderbilt.
Esa fue mi experiencia favorita by far!. Entrar allí es como caminar dentro de una ilusión óptica, con sus espejos infinitos, el cielo duplicado y Manhattan extendiéndose hasta donde alcanza la vista.
La sala de los globos plateados parece un universo alterno lleno de magia. Y el atardecer… esa luz dorada cubriendo la ciudad mientras brindas frente al Empire State, ¡Wao!... Una sensación de poder, de expansión, de “todo es posible”. Nuestro propio Wonder Woman moment.
Esa misma noche teníamos entradas para Wicked en Broadway.
Si vas a Nueva York, algo que si o si debes hacer es ir a ver un espectáculo, el que tu quieras los hay de todos!. Nosotras elegimos Wicked, que la verdad fue una pasada, es espectacular, todo cuidado al detalle, diez de diez!
De Broadway nos fuimos al Upper West Side, uno de mis barrios favoritos.
Llegamos a The Shops at Columbus Circle cenamos en Bad Roman, restaurante italiano “maximalista” según su propio slogan, y luego subimos, allí mismo, a Ascent Lounge para disfrutar de la vista de Central Park con un carajillo con baileys como postre y cereza del pastel, por un magnífico segundo dia!
El último día lo dedicamos a SoHo para visitar la exposición temporal por el bicentenario de Louis Vuitton.
SoHo tiene esa mezcla perfecta entre creatividad y lujo sin esfuerzo: fachadas de hierro fundido, boutiques que parecen casas privadas y galerías escondidas. Entrar en esa expo fue sumergirme en dos de mis debilidades: viajes y moda.
Después regresamos hacia el Upper East Side para continuar en el mood francés, nos dirigimos a comer al restaurante Balthazar, donde por supuesto los escargots, fruits de mer y un buen Chablis, no pudieron faltar.
Y como broche final, una última copa de champagne en el icónico bar The Carlyle, en el Rosewood Hotel, mientras escuchábamos cantar en vivo “New York, New York”. Sin duda fue el cierre perfecto!
Nueva York en invierno es para disfrutar de adentro hacia afuera, es crear y diseñar tu propia experiencia, moverte de barrio en barrio con intención, elegir bien cada momento.
Por supuesto que no todo fue perfecto, con la agenda tan apretada, íbamos de un lado a otro, cruzando la ciudad bajo el viento helado… Hubo prisas, horarios, reservas que respetar… nada que una app de autos no te ayude a solucionar 🤭
Pero al final, esa intensidad también forma parte de la historia.
Porque Nueva York no es tan cómoda, es exigente, vibrante e incluso excitante, pero cuando la recorres así —con amigas, champagne y un plan bien armado— el frío pasa a segundo plano.
Lo que queda es la sensación, el recuerdo, las risas de lo que salió bien y de lo que no, pero aún así con la promesa silenciosa de repetirlo… quizás en otra ciudad, pero con la misma energía… Y eso, será lo que realmente importa...
Ahora cuéntame, haz hecho algún viaje con tus amigas, en donde tengan la sensación de estar viviendo su propia película? Me encantaria leerte en los comentarios...
Te comparto algunas fotos de mi experiencia en NYC... ¡Nos leemos muy pronto!
Con gratitud y cariño, me despido de ti. 💖✨
Rox Balam Experiences